estadisticas proteccion pasiva y activa

Protección activa

Ocurre ¡Pero a mí No!

Todos, absolutamente todos, trabajadores y empresa tenemos la certeza de que aquello no deseable ocurre, pero…. ¡Siempre a otro! Y así somos felices y nos auto convencemos de ello. Es humano ser así.

Pero aunque es obvio que la empresa siempre debe garantizar la protección al trabajador por activa y por pasiva.

Esta afirmación convive raramente con la percepción de que cualquiera durante su actividad cotidiana realiza actividades en solitario o puede quedar incomunicado por el ruido, la mala visibilidad, el aislamiento o la simple casualidad.

Anualmente se producen cientos de miles de accidentes donde, desgraciadamente, pueden coincidir y, de hecho, coincide con una situación solitaria.

De hecho, de lo que llevamos de este 2018 los muertos por accidente laboral en Euskadi superan ya a los de tráfico.

Escala de un incidente

Por leve que sea, si coincide un accidente mientras el profesional está solo o desatendido, el grado de gravedad se incrementa al no disponer de asistencia.
Al estar indefenso, el incidente escala a accidente o el accidente a muerte. El trabajador está indefenso y, sigue siendo insólito que la evaluación de riesgos no lo contemple. Este defecto puede tener graves consecuencias provocadas debidas la propia indefensión del afectado.

Cuestión de estadísticas

Imaginemos una plantilla de 100 personas. Si se calcula el promedio de tiempo solitario de toda la plantilla -desde la persona solitaria durante el 5% de su tiempo, o la que lo está el 90%-, si suponemos que el promedio resultante calculado de tiempo solitario es, por ejemplo, del 15% significa que, en todo momento, existe un promedio de 15 personas de cada 100 que están indefensas. No únicamente la persona de mantenimiento o el vigilante, como erróneamente creíamos sino cualquiera está expuesto. Además, es un riesgo flotante que afecta a todos.

15 personas de cada 100 están indefensas en su puesto de trabajo

Si la seguridad integral es la coordinación y suma de medios humanos, técnicos y organizativos enfocados a la eficacia máxima en el cuidado de un bien. ¿Qué está pasando?

Según el responsable de Negociación Colectiva de ELA, Pello Igeregi, el hecho de que haya más o menos muertes en un momento determinado es «circunstancial». El responsable sindical valora que es primordial un análisis sobre la tendencia ascendente de los últimos años tanto en las cifras totales como en el índice de incidencia, que mide los siniestros por cada mil trabajadores, y que también ha aumentado. Opina que este proceso es atribuible al «empeoramiento» de la calidad del trabajo. «La misma Osalan admite que el 50% de los siniestros suceden en los dos primeros meses de contrato, y si se aprecia que la mitad de los contratos son inferiores a un mes, la conexión es directa, ya que la formación se resiente».

También nos recuerda que en lo que llevamos de año se han producido 56 muertes en el trabajo en el País Vasco y Navarra, de ellos 40 en la CAV y 16 en la comunidad foral, con lo que superamos ya los datos registrados durante los 12 meses del pasado 2017. Con estas cifras se pregunta: «¿Qué hace falta para que se pongan los medios?». Y añade: «Cuando se ataca la vida en el trabajo, la miseria es importante». Fuente diario Vasco.

Volvamos a la formación de libro…

¿Qué es la protección activa?

La protección activa es la utilizada continuamente para evitar y alertar que el accidente suceda: carteles, vallas, formación, mecanismos o diseño del puesto de trabajo o la tarea.
A diferencia de la seguridad pasiva que es la que se ocupa de reducir el daño una vez ocurre el incidente o accidente. Un casco, gafas o línea de vida les corresponde reducir el daño producido cuando el accidente es inevitable.

Una adecuada coordinación entre ambos tipos debería permitir evitar el accidente y mitigar los daños potenciales cuando éste se ha producido. Porque ocurrirá (Pero a siempre a otro, ¿verdad?)

Es decir, para una seguridad integral eficaz se debe disponer de mecanismos de seguridad ágiles, no burocratizados y efectivos. En definitiva, un uso inteligente de medios humanos, técnicos y organizativos.

Un aviso a tiempo juega a nuestro favor

Afortunadamente, la tecnología permite disponer de una herramienta de protección activa frente a incidentes, accidentes o emergencias. Cualquier colectivo como producción, administración, directivos, comerciales, mantenimiento, vigilancia, etc. puede ser avisado instantáneamente frente a potenciales incidentes, accidentes, así como incendios, vertidos, agresiones, evacuaciones o, en general, situaciones de crisis y permiten una atención especializada así como la comunicación inmediata.

A un coste totalmente asumible esta tecnología cubre unos riesgos que hasta el momento estaban tratados de forma muy poco o nada efectiva.

Esta solución tecnológica tan avanzada, al mismo tiempo que simple de usar, permite luchar contra las crecientes cifras de accidentes o emergencias, reduciendo notablemente su impacto. Con atención inmediata, reducción radical del tiempo de respuesta y atención por parte de personal especializado y bajo protocolos controlados. Estamos, claramente, ante una tecnología disruptiva que permite extender la seguridad a todos.

Hoy en día, el uso de los dispositivos móviles está cada vez más extendido en la sociedad. Y las aplicaciones para ellos diseñadas abarcan todos los ámbitos de la vida, incluidos los relacionados con el trabajo y también con la protección activa. ¿Quién no tiene un Smartphone hoy en día? En el terreno laboral, en general, un smartphone puede ser un gran aliado, tanto para la gestión y operación como protegiendo la seguridad o salud de las personas.

Por ello, con una simple implantación de Ecommunicator, se cuenta con una potente solución de bolsillo.  Actúa de forma automática o voluntaria instantáneamente ante cualquier necesidad de atención, accidente o emergencia de forma instantánea.

Con Ecommunicator cualquier trabajador dispone de rápida respuesta frente a cualquier incidente. Identificando automáticamente la situación de peligro y solicitando ayuda automáticamente o voluntariamente por botón de pánico. Sin confusiones ni desorientación.

El aviso de socorro se activa realizando llamadas telefónicas, envío de SMS y/o email a los contactos predefinidos con un mensaje y datos vitales del accidentado y la geoposición del trabajador accidentado. Al mismo tiempo que activa una alarma sonora a máximo volumen, que permiten atender y localizar al accidentado o emergencia rápidamente de forma instantánea.

Gracias a Ecommunicator, ya más de 150 empresas multinacionales y sus profesionales de Prevención de Riesgos Laborales ya disponen de una potente herramienta de PROTECCIÓN ACTIVA.

Y además …

    • Garantizando el cumplimiento reglamentario al atender a los profesionales accidentados de forma automática o voluntaria.
    • Reduciendo radicalmente los tiempos de respuesta, minimizando las consecuencias o simplificando y haciendo más robustos los planes de emergencia.
    • Todo en un único dispositivo que ya está en cualquier bolsillo.
    • Una solución de fácil operación, intuitiva y sin curva de aprendizaje.

Por fin, tranquilidad para el equipo de Prevención de Riesgos Laborales.

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